Los astrónomos José Maza y Sebastián Marchi dictarán un curso de cuatro sesiones en la cima del Cerro Calán, con el que buscarán cautivar a los oyentes con las estrellas. 

 

El amor por el cielo puede llegar en cualquier momento y cualquier edad. O al menos eso es lo que cree el astrónomo José Maza, Premio Nacional de Ciencias Exactas, escritor del libro superventas Somos polvo de estrellas e investigador del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA). En su caso, cuenta, ese sentimiento surgió a partir del desarrollo de la astronáutica y de la carrera espacial, en la década del 60. 

—El cosmonauta Yuri Gagarin y compañía me motivaron con el tema. Luego, al ir de visita a Cerro Tololo por primera vez, mi amor por el cielo ya fue total —recuerda. 

Precisamente de eso es de lo que hablará José Maza a partir del 6 de marzo, cuando comience el curso “Astronomía observacional: Enamorándonos del cielo”, una iniciativa orientada a público general que se extenderá durante cuatro miércoles consecutivos. (Más información en www.cata.cl). 

El punto de encuentro será el auditorio principal del Observatorio Astronómico Nacional, ubicado en la cima del Cerro Calán, en Las Condes. Allí, los participantes podrán conocer, según adelanta Maza, algunos secretos del Sistema Solar, de la Vía Láctea y de otras galaxias cercanas. Además, recibirán una aproximación general a la cosmología —el estudio de las leyes, el origen y el porvenir del cosmos—, en temas como la expansión del universo y el Big Bang. Una experiencia con la que Maza, junto al astrónomo Sebastián Marchi, académico de la Universidad de Chile, pretende hacer que los participantes se enamoren de las estrellas.

“El cielo contiene objetos muy bellos y es muy fácil que quienes los vean por primera vez puedan apreciar esa belleza. Esas cosas hacen que rápidamente la gente se emocione”, dice el astrónomo José Maza.

—El cielo contiene objetos muy bellos y es muy fácil que quienes los ven por primera vez puedan apreciar esa belleza —cuenta Maza—. Por otra parte, nuestro lugar en el universo, respecto a los planetas y las estrellas vecinas, es de interés intelectual para todas las personas. Esas cosas hacen que rápidamente la gente se emocione.

—Clases como éstas pueden despertar una vocación. Si bien la astronomía es una ciencia que no te da herramientas para hacer cambios inmediatos en la sociedad, sí genera un afán por conocer, y uno nunca sabe lo que va a salir de allí —­asegura—­. Nuestro objetivo es acercarla al público, a las personas que no están metidas en la academia. 

José Maza, astrónomo y divulgador de la Universidad de Chile, en una de sus charlas multitudinarias.

El curso tiene cupos limitados y una duración de doce horas. El astrónomo Sebastián Marchi, quien dictará la mitad de los contenidos, dice haberse enamorado del cielo cuando tenía 14 años, precisamente a través de un curso de astronomía amateur. Ahora quiere replicarlo en otros.

La iniciativa forma parte de la parrilla de cursos para entusiastas de la astronomía que CATA, junto con la Universidad de Chile, vienen organizando desde hace una década. Para este jueves 31 de enero, sin ir más lejos, está programada la charla “Terremotos y Campo Magnético, la relación final”, que será dictada por el físico nacional Enrique Cordaro en el Observatorio Pocuro, en la comuna de Calle Larga, Valparaíso. 

El próximo 3 de abril, en tanto, comenzará el taller “Las leyes del Universo. Dentro de la mente de Einstein”, que será dictado por el experto en Sistema Solar, Carlos Fuentes, también durante cuatro sesiones consecutivas en el Cerro Calán. En él, el astrofísico chileno llevará a su público a un viaje más abstracto: el de la relatividad y sus paradojas, la mecánica cuántica, el caos y la predictivilidad, entre otros misterios. 

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.