Recientes resultados del Estudio de Imagen de Chile dan cuenta que la ciencia y tecnología fue el tema positivo de Chile con mayor cobertura en la prensa internacional. ¿Qué estamos haciendo internamente en el periodismo del país para fomentar esto?


Por Juan Ignacio Martin Neira

Periodista y Máster Universitario en Comunicación Social de la Investigación Científica

El Diario El Mercurio reveló en su edición del miércoles 30 de mayo, que la ciencia y la tecnología es el tema positivo de Chile con mayor presencia en los medios internacionales. Fueron registradas 26.600 noticias que fueron publicadas en la prensa mundial sobre el país y los resultados dan cuenta que los medios de comunicación del extranjero se decantan por lo que ocurre con la actividad científica local.

Según lo analizado por el Estudio de Imagen de Chile, los principales hitos cubiertos durante 2017 fueron la indagación de vida en Marte desde el Desierto de Atacama, la construcción del telescopio más grande del mundo o los “remedios antárticos” que están surgiendo en la región de Magallanes, entre otras.

Es una noticia para alegrarse. Esta área de desarrollo del país superó en coberturas al turismo, actividad que en los últimos años se llevaba los primeros lugares de exposición.EL Mercurio Ciencia

No obstante, la pregunta cae de cajón. Si el mundo recibe positivamente la actividad en ciencia que se realiza en Chile y así lo demuestra este estudio, ¿qué ocurre con los medios de comunicación nacionales y si de algún modo, están en sintonía con la exposición que está teniendo el país en el extranjero?

Me temo que la pregunta queda sin una respuesta positiva. Si hacemos un repaso por los canales de televisión, las principales informaciones tienen una connotación política, policial, deportiva o los alcances que pueda tener el último “temporal” en la zona central. Más allá de la programación que se puede entregar durante el fin de semana – en horarios que no podríamos considerar “prime”-, o en las señales nacionales de cable, existe una nula tendencia de mostrar estos contenidos de ciencia.

Revisando la prensa escrita, el resultado es levemente más alentador. Los 3 diarios más importantes a nivel país (El Mercurio, la Tercera, LUN) traen consigo en sus ediciones notas sobre ciencia y tecnología. No obstante, si hacemos comparación con otras secciones de los informativos, el obituario o las páginas sociales tienden a tener una mayor cantidad de cobertura. Y no, no es broma.

La radiodifusión logra destacar con una serie de programas o secciones que están en el aire y que buscan lograr un nuevo nicho de auditores. Lo mismo pasa con los sitios web o las revistas, que, con su libertad informativa o inmediatez, permiten tener un mayor nivel de coberturas. Pero no es suficiente.

Si como medios de comunicación o periodistas nos vamos a dedicar a cubrir hasta el cansacio la boda real, el hablar del último escándalo de la semana, del conflicto Bravo-Vidal, o del futbolista ficticio que actúa en la telenovela del momento, difícilmente podemos estar en sintonía con lo que quiere consumir el mundo de Chile.

No es antojadizo decir que, si el extranjero aprendió, cambió sus gustos y quiere saber noticias positivas del país sobre ciencia y tecnología, también podemos lograr educar al público chileno con estos mismos temas. Es necesario poder ir abriéndonos pasos con estas informaciones y de a poco, ganar cobertura en los diferentes medios de comunicación nacional.

Es deber de los medios, pero también de los periodistas que cubrimos ciencia y tecnología, entregar noticias de interés local, nacional o mundial. Tenemos que ser capaces de mostrar lo lindo y bonito que tiene la actividad científica, los beneficios de los avances para la comunidad, para que así podamos ir transformando el exceso de informaciones negativas que inundan las pautas, por lo positivo que puede tener la divulgación científica.

El mundo nos muestra el camino. No nos equivoquemos en la senda.

 

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