Mientras la mayoría de los astrónomos estudia planetas, estrellas y galaxias, utilizando la luz que emiten los objetos en el Universo, otro grupo de ellos también está centrado en señales que ni siquiera conocen y que podrían no existir.

La búsqueda de inteligencia extraterrestre o SETI (siglas en inglés) es una de las pasiones de Geoffey Marcy, astrónomo de la U. de California en Berkeley y jefe de SETI@home, experimento científico de esa universidad que utiliza computadores conectados a internet para la búsqueda. Marcy es uno de los más exitosos buscadores de exoplanetas (su grupo, de hecho, detectó 70 de los primeros 100 y hoy cuentan más de 400) y la semana pasada fue nombrado como parte de los investigadores del programa Breakthrough Listen, el más completo de los dedicados a la búsqueda de civilizaciones en otros planetas.

Financiado por el magnate ruso Yuri Milner, Breakthrough Listen contará con 100 millones de dólares para financiar astrónomos, equipamiento y tiempo en dos de los radiotelescopios más grandes del mundo: el Green Bank Telescope en West Virginia (una antena de 100 metros de diámetro) y el Parkes Radio Telescope en Australia (de 64 metros). El proyecto comienza a operar en enero de 2016 y aunque tendrá más financiamiento que nunca, qué tan exitoso puede ser es un misterio.

“En la astronomía tradicional estudiamos planetas, estrellas, galaxias y otros objetos astronómicos en el universo. Con SETI estamos buscando señales que podrían no existir. Tampoco sabemos qué tipo de frecuencias y modulación de esas frecuencias de otras civilizaciones nos enviarán”, dice Marcy a La Tercera.

Ninguno de los proyectos que busca señales de vida extreterrestre ha sido exitoso hasta ahora, reconoce el astrónomo. Pero el nuevo programa escaneará 10 veces más que cualquier otro que lo haya intentado antes y permitirá tratar de detectar tipos de radares usados para control aéreo desde cualquiera de las 1.000 estrellas más cercanas. Breakthrouh otorgará, además otros 100 millones de dólares para crear mensajes que podrían ser enviados si hubiera alguien recibiéndolos.

Según Marcy apuntarán los grandes telescopios a estrellas y galaxias, esperando detectar ondas de radio en frecuencias particulares que estén viniendo de civilizaciones tecnologizadas. “Detectaremos los voltajes cambiando mil millones de veces por segundo desde el back end del radiotelescopio”, explica (el sistema que transmite la señal recibida hacia un computador central). Con el nuevo financiamiento podrán desarrollar un nuevo dispositivo electrónico digital de alta velocidad para medir esos voltajes. “Estos electrónicos involucrarán chips de computadores más rápidos y unidades de procesamiento gráfico GPU (Graphical Processing Units)”, dice.

De acuerdo al astrónomo, el plazo anunciado en la conferencia de Milner, junto a Stephen Hawking la semana pasada, puede ser suficiente para tener éxito. “Creo que en diez años podremos detectar señales desde otras civilizaciones. Pero si fallamos, usaremos la próxima generación de radiotelescopios, especialmente el Square Kilometer Array”, dice. ALMA, ubicado en la región de Antofagasta, también podría ser usado para SETI, dice. “Podríamos buscar ondas de tamaño milmétrico que son moduladas en amplitud o frecuencia”.

Fuente: LaTercera

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