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Mar, Oct

Marea roja: afectando a humanos y bivalvos

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El sábado 14 de mayo los locatarios de la conocida Feria Fluvial de Valdivia regalaron sierra frita a quienes los visitaron. En sus puestos se podía encontrar congrio, salmón y las sierras que se salvaron del festín que se dieron los clientes del día. Pero en ningún puesto se podía encontrar choritos, almejas, tacas ni machas. Era la marea roja.

Ya son tres meses desde que el Servicio de Salud publicó la resolución (pdf) que impide extraer y comercializar mariscos bivalvos de las costas de la Región de Los Lagos. Una situación que afecta a las personas que viven de estos recursos y quienes desean consumir estos productos. Entonces una pregunta queda rondando en el aire ¿qué es la marea roja?

El nombre "marea roja" es una traducción literal de "red tide", descripción que en otros países del mundo recibe el fenómeno. En algunos casos el mar se tiñe de colores rojizos, cafés o incluso amarillos, debido a componentes de las algas que lo generan. Si bien en nuestro país este fenómeno no tiñe las aguas mantiene este nombre popular.

Estos fenómenos son provocado por una proliferación de microalgas que son nocivas para el ser humano, llamada también Floración Algal Nociva o FAN. Las FAN en Chile pueden ser provocadas por tres tipos de algas. Por el dinoflagelado Dinophysis acuta, que provoca la marea roja diarreica, la diatomea Pseudonitzscia que produce la amnesia, y Alexadrium catenella, que actualmente prolifera en las costas chilenas. Esta microalga también pertenece al grupo de los dinoflagelados (con dos flagelos) y provoca parálisis muscular en el humano al consumir productos infectados.

Pero la situación de prohibiciones de consumo y daños al ser humano son conocidos por todos. Es lo que pasa con estas especies animales que consumen estas microalgas tóxicas, lo que aún no es parte del debate.

El Dr. Jorge Navarro, académico del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas de la Universidad Austral de Chile e investigador del Centro FONDAP de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL), investiga los efectos de estas microalgas en algunas especies marinas. Lleva 11 años trabajando con el apoyo de proyectos FONDECYT buscando las reacciones de diferentes especies de bivalvos a la toxina de la especie Alexadrium catenella.

Los bivalvos son especies de moluscos marinos que filtran agua para recoger el material particulado del ambiente, de donde extraen materia orgánica para su alimentación. "Hemos visto como los choritos, por ejemplo, llegan a filtrar 3 a 4 litros por hora, es decir, en una hora pueden filtrar todo el material particulado que está en 4 litros de agua" indicó el Dr. Navarro.

Siendo la saxitoxina, producida por Alexadrium catenella, una de las toxinas más potentes del mundo ciertamente afectaría a los organismos que viven absorbiendo microalgas. "Existe algún desconocimiento con respecto a esto, y en general, si nos remontamos unos 15 ó 20 años atrás, decíamos que la toxina paralizante de mariscos solamente afectaba al humano y a los vertebrados, pero posteriormente se han publicado numerosos trabajos en el extranjero y también por nuestro grupo de investigación en la Universidad Austral de Chile, donde se ha observado que existen claros efectos sub-letales en estos animales" aseveró el Dr. Navarro.

En los estudios se puede observar que existen bivalvos capaces de soportar una gran carga de toxinas, como los choritos, cholgas y choro zapato, los cuales siguen alimentándose del dinoflagelado luego de un par de horas de exposición. Pero ostras, almejas y "probablemente las machas", son muy vulnerables a la toxina perdiendo la capacidad de alimentarse, mover sus músculos para enterrarse en el sedimento y mantenerse enterradas. Sobre este último efecto, el Dr. Navarro señaló que se podría relacionar con las varazones de estas especies ocurridas en Cucao en abril pasado. "Según los registros del Servicio de Salud, el 24 de abril de 2016 la toxina presente en la carne de machas llegó a 6000 micrógramos (6 miligramos) de toxina por 100 gramos de carne y el día 26 ocurrió la primera varazón. Entonces es bastante coincidente esa gran acumulación de toxinas, que al parecer produjo esta paralisis muscular y evitó que se mantengan enterradas" indicó.