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Vie, Oct

Ciencia y Arte: De la teoría al escenario

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“Sinapsis y el Pensamiento Físico” es el nombre de una obra de danza contemporánea que se estrenó el 5 de agosto de 2016 en el Teatro Municipal Lord Cochrane de Valdivia, después de alrededor de cinco a seis meses de trabajo del equipo compuesto por el coreógrafo Ricardo Uribe, el Ballet Municipal de Cámara de Valdivia y Marjorie Jara, asistente de investigación y magister en neurociencia de la Universidad Austral de Chile.

Este montaje cuenta con 13 bailarines en escena, colores, luces y sombras, elementos que componen 37 minutos de espectáculo. Ha recorrido la región y también se trasladó a Talca este verano, llevando a la fecha 25 funciones.

La motivación de crear una obra con la temática de sinapsis, se debe a una inquietud que generó en Uribe un programa de televisión cultural, donde se trató la comunicación neuronal, proceso que todos vivimos a cada segundo pero que no nos detenemos a analizar. Tras las dudas generadas, el coreógrafo comenzó a investigar a través de su amiga Marjorie, quien antes de llegar a la ciencia fue bailarina. Es ella la que le proporcionó detalles e información sobre la materia y quien más tarde se

convirtió en parte fundamental del trabajo y conformación de la obra de danza contemporánea.

La realización de la obra contó con el financiamiento del Consejo de la Cultura a través del Fondart Nacional convocatoria 2016.

Compromiso por el proyecto

Cuando Ricardo se dio cuenta, que había relación entre la comunicación de las neuronas y su disciplina artística, decidió comenzar a trabajar para traducirla y llevarla a escena. “Cuando inicié el proceso de investigación quedé maravillado con lo que iba conociendo y me percaté que existía bastante relación entre la ciencia y la danza, de ahí en adelante desplegamos un amplio trabajo de equipo que nos llevó casi 6 meses, entre coreografía, montaje y muchos otros detalles”. Jara asistía a los ensayos y primero estudiaban en conjunto lo que más tarde serian movimientos para ir dando forma a la coreografía, aspecto que señala Ricardo, “teníamos 3 horas de estudio, que complementaba una hora de trabajo teórico y  dos de práctico, al menos un par de veces al mes durante la primera hora nos enfocábamos a la clase impartida por Marjorie y las dos siguientes eran de coordinación de ideas y movimientos, todos aportábamos con lo que percibíamos y lo que nos proyectaba la profe”.

Fue un proceso largo y no solo por el periodo de tiempo, sino más bien porque es un ámbito el cual no domina, pero el interés por explorar superó la falta de expertis en el tema. “Fue difícil llevar al escenario tanta ciencia, pero a pesar de esto nunca fue desgastante, porque los bailarines somos bien apasionados cuando nos proponemos un objetivo, fue un proceso largo pero muy bonito y cada uno de los integrantes aportó y colaboró con el diseño de la coreografía”.

  Retribución del espectador 

Ciencia y Arte sobre un mismo escenario es la propuesta que desarrolló Ricardo Uribe y que gracias al trabajo de un equipo de alrededor de 20 personas se hizo posible, con aspecto audiovisuales muy interesantes. “La parte audiovisual era bien particular porque la gente no solo apreciaba danza sino más bien un espectáculo, la magia que otorgó tener neuronas e impulsos eléctricos envolviendo al público, fue hacerlos parte de la puesta en escena y la gente nos agradece detalles tan pequeños pero que hacen una diferencia para el espectador”, el agradecimiento fue transversal desde el público que no posee conocimientos de danza ni ciencia hasta los científicos, que conocen mucho de su área pero en muchas ocasiones desconocen sobre expresiones artísticas.

La ciencia proporcionó el material que hizo posible transmitir y desarrollar arte, pero ¿el arte contribuyó a la ciencia de alguna forma?, Uribe comenta que “en el aspecto teórico seguramente no, la ciencia suele ser muy rígida en ese sentido, pero sí en el aspecto más emocional, varios científicos que asistieron a las funciones nos señalaron que lograron sacar esa imagen del hombre que está encerrado en un laboratorio, tipo científico loco y mostrar un carácter más amigable de la ciencia, logramos transformar un prejuicio en expresión artística, cuando te dicen ese tipo de cosas te das por pagado”.    

Equipo que fue y es parte de Sinapsis 

La música es original y fue diseñada por Felipe Atondo, músico valdiviano.  

El diseño de la escenografía es responsabilidad de Gonzalo Veloso, diseñador santiaguino. 

Ricardo Uribe, coreógrafo y Ballet Municipal de Cámara de Valdivia con 13 bailarines en escena. 

Marjorie Jara, bailarina, asistente de investigación y magister en neurociencias.