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Vie, Jul

Reservas y Parques Marinos en Chile: Contribuyendo para su Conservación

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En Chile tenemos Reservas Marinas y Parques Marinos, aunque parecen similares,  aclararemos estos conceptos para dar cuenta que en la práctica son diferentes por tanto le otorgaremos la definición a Parque Marino; Zona de mar resguardada y consignada a proteger ecosistemas o unidades ecológicas particulares en donde las acciones humanas y sus efectos son limitados al máximo. En el caso de las Reservas Marinas, son áreas concretas destinadas a conservar algún recurso marino de interés económico y dar seguridad a su reproducción y reclutamiento.

Estos dos tipos de áreas protegidas se establecen por decreto supremo del Ministerio del Medio Ambiente, y se consigna en la Ley General de Pesca y Acuicultura. Mismas entidades que definen y diferencian. Según La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, un área protegida es un espacio territorial determinado, registrado y gestionado, mediante medios eficaces para conseguir la conservación a largo plazo de la naturaleza y de sus servicios ecosistémicos y sus valores culturales asociados. 

Para declarar un área protegida, el territorio debe cumplir con ciertos criterios, como señala el ministerio del Medio Ambiente: I) tienen como objeto de conservación la biodiversidad, II) cuentan con planes de manejo y III) tienen mecanismos institucionales para su planificación, designación y manejo.

Algunos beneficios que proporcionan estás áreas 

Los Parques Marinos favorecen la  protección de áreas completas contra muchos impactos de origen humano, posicionándolos como una herramienta de conservación única. Como beneficios extras podemos añadir actividades recreativas de observación. Así también pueden re-establecer en gran proporción el daño ecológico causado por las acciones humanas. Por ejemplo, la pesca de algunas especies puede perturbar la convivencia depredador/presa y ocasionar cambios trágicos en el hábitat.  

En el caso de las reservas marinas se ha demostrado que son de gran beneficio no sólo para la conservación de plantas, animales y hábitats marinos, sino también para conseguir la sostenibilidad de las pesquerías que se hallan fuera de los límites de la reserva. También son escenarios ideales para la educación ambiental, donde se pueden dar a conocer los múltiples beneficios de la conservación del medio marino.

 

Qué falta para que los parques marinos tengan un rol importante en la conservación

Respecto a las debilidades que poseen ambas áreas protegidas el Doctor en Ciencias, mención Sistemática y Ecología de la Universidad Austral de Chile, Rodrigo Hucke – Gaete detalló “ambas tienen la gran debilidad que hoy por hoy los recursos que se les asignan son mínimos, no hay planes de manejo en la mayoría, no existe un servicio único dedicado a administrarlas y fiscalizarlas adecuadamente. Casi todas las grandes zonas marinas protegidas se encuentran en lugares inaccesibles y no donde los problemas son  mayores y requieren de resguardo en el menor tiempo posible. Cuando se resuelvan estas debilidades, serán poderosas y dejarán de ser áreas de conservación de papel”.   

Existen diferencias entre investigar en áreas protegidas y en áreas que no lo son, Hucke – Gaete, responde que “en un área protegida las investigaciones centrales debieran tener un fuerte componente de monitoreo, con el objeto de evaluar constantemente si las medidas de protección enunciadas en el Plan de Manejo están siendo efectivas. Vale decir que lo anterior no quita que se puedan desarrollar otras investigaciones complementarias y de interés específico. Sin embargo, en áreas que no poseen resguardo alguno, las investigaciones debieran tender a identificar y destacar las razones por las cuales el sitio merecería protección, ya que sin medidas apropiadas se perderá. Estas investigaciones debieran ser exhaustivas líneas de base desarrolladas por científicos especialistas en diversas disciplinas”

Compromisos de Chile para conseguir las metas hacia 2030

Chile participó de la conferencia realizada entre el 5 al 9 de junio del presente año, en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. Esta reunión es el primer acercamiento político de la ONU que aborda asuntos oceánicos y su conservación. 

En ella el Canciller Heraldo Muñoz anunció los compromisos que ha adquirido Chile para contribuir y fortalecer el desarrollo sostenible para conseguir las metas hacia el 2030. Mensaje que verbalizó con estas palabras “gracias a la decisión de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, Chile sumará dos nuevos parques y/o áreas marinas protegidas: uno en el archipiélago Juan Fernández de casi 480 mil km2, el más grande en América Latina; y otro en el Cabo de Hornos e Islas Diego Ramírez, de 100 mil km2. Ellos se Suman al Parque Marino Nazca – Desventuradas anunciado en 2016”.

Dentro del mismo espacio el Canciller indicó “nuestro país llegará a la histórica cifra de 1 millón de km2 de su mar completamente protegidos, contribuyendo así al futuro de nuestros océanos, y convirtiendo a  Chile en un líder mundial en conservación marina”. Dichos que informó el medio Prensa Antártica. 

Frente a los dichos del diplomático Muñoz en la convención de la ONU, Rodrigo Hucke - Gaete mencionó “sería un sueño que se lograra y debiera ser nuestro norte para poner todas las energías y recursos. Es difícil, pero con un profundo cambio de actitud y pensamiento, con más educación y voluntad, el humano es capaz de alcanzar grandes metas. Es muy positivo que el Canciller Muñoz tenga tanto optimismo, necesitamos más políticos, científicos, funcionarios públicos, líderes comunitarios y de opinión que piensen igual y trabajen para conservar y usar sustentablemente los océanos, mares y recursos marinos para así alcanzar el desarrollo sostenido y sustentable”.

Es de esperar que el trabajo que se está realizando en pro de un desarrollo sostenible y cuidado por el océano, sea una política permanente y este dentro de la agenda gubernamental, sin discriminación del gobierno que esté a la cabeza, para de esa forma cumplir con el objetivo 14 al año 2030.

Este es uno de los 17 Objetivos para Transformar Nuestro Mundo, nombre que ha otorgado la ONU a dicho documento. La Meta en cuestión se preocupa por conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares, y los recursos marinos para el desarrollo sostenible. A grandes rasgos, se enfocan en poner fin a la pesca excesiva, prohibir ciertas formas de subvenciones que contribuyan a sobre explotación pesquera y facilitar el acceso de los pescadores artesanales a los recursos marinos y los mercados. Así también prevenir y reducir la contaminación marina de todo tipo, gestionar y proteger los ecosistemas marinos y reducir al mínimo los efectos de acidificación de los océanos mediante la intensificación de la cooperación científica a todos los niveles.    

Chile al igual que el resto de los países que participaron de la conferencia se ha comprometido voluntariamente a cumplir con todas las metas.