



Sol para cocinar
Como ya te contamos en el Libro, la energía que recibe la Tierra desde el Sol es enorme. En algunas zonas, como el norte de Chile, la radiación es tan fuerte y constante a lo largo del año que se utiliza para cocinar ¡para familias enteras!
Mediante superficies parabólicas cubiertas con espejos, se concentra la luz solar en un punto, sobre el cual se ubica el recipiente para cocinar. Los rayos de luz se reflejan en los espejos (en nuestro experimento, el papel aluminio), y son redirigidos a un punto. La concentración del calor es tal, que permite hervir agua y cocer alimentos sin necesidad de otra fuente energética.
Construcción de un motor eléctrico