

MANOS A LA OBRA
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Llena una botella con agua
fría y otra con agua caliente (puede ser de la llave).
- Echa unas pocas gotas
de tinta o pintura en la botella de agua caliente, para darle color.
- Pon el trozo de cartón
cuadrado o cartulina sobre la boca de la botella con agua coloreada. Sujétalo
con una mano, mientras das vuelta la botella con la otra mano.
- Pon la botella de agua
coloreada sobre la boca de la otra botella. Las bocas deben estar exactamente
una sobre otra.
-

Sujeta la botella que está
encima y saca el cartón o cartulina.
- Sosteniendo las botellas
firmemente unidas, dales la vuelta en sentido contrario al que están,
con cuidado de que las bocas no resbalen y se salga el agua. Ahora observa.
¿POR
QUÉ SUCEDE?
El agua caliente es menos
pesada que el agua fría, por lo que flota sobre la superficie del agua
fría. Cuado das la vuelta a las botellas, el agua fría está
sobre el agua caliente y se hunde, haciendo subir el agua coloreada. En los
polos norte y sur, las temperaturas enfrían la superficie del agua de
mar. El agua fría se hunde, empujando hacia arriba el agua del fondo.
Los científicos creen que esto puede ser la causa de las corrientes marinas.