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¿¿Los
dinosaurios bebieron
la misma agua que bebemos
nosotros??
Exactamente. Aunque
ni siquiera el primer hombre existía cuando los dinosaurios eran
los amos de la Tierra, sí existe un elemento que, a lo largo de
millones y millones de años, ha unido a todos los seres viventes
de nuestro planeta: el agua.
Cuando se formó,
hace cuatro mil quinientos millones de años, la Tierra era una
bola de magma en fusión con cientos de volcanes activos en su superficie.
El magma, cargado de gases con vapor de agua, emergió a la superficie
gracias a las constantes erupciones. Luego la Tierra se enfrió,
el vapor de agua se condensó y cayó nuevamente al suelo
en forma de lluvia: así comenzó el ciclo del agua. La lluvia
llenó las depresiones del planeta y creó los océanos.
Mil millones de años
depués, en los océanos se reunieron las sustancias químicas
que darían origen a la vida: metano, hidrógeno y agua.
Desde entonces, la
misma agua ha circulado una y otra vez en el planeta, originando y conservando
la vida. Gracias al ciclo del agua, que constantemente purifica a este
valioso elemento, hoy disfrutamos de la misma agua que bebieron los dinosaurios.
PERO...
¿QUÉ ES EL AGUA?
El agua nació
en el Universo cuando el oxígeno, creado en las estrellas, se unió
al hidrógeno, la materia más vieja del Cosmos. En ciertas
condiciones de temperatura y presión, un átomo de oxígeno
y dos de hidrógeno se unen para formar una molécula de agua,
que los químicos representan como H2O.
En una gota de agua
hay trillones de moléculas, que no están sólidamente
unidas entre sí. Cuando el agua fluye, las moléculas se
deslizan unas sobre otras. Por ello el agua líquida no tiene una
forma definida.
En cambio, las moléculas
del agua sólida se disponen en forma de pequeñas pirámides.
Quedan sujetas unas a otras y no se pueden mover. El hielo es más
liviano que el agua líquida, pero ocupa un volumen (espacio) mayor
porque la moléculas están más separadas. Por eso,
una botella de vidrio llena de agua puede estallar al congelarse. El vapor
de agua es agua en estado de gas. El agua calentada hasta los 100 grados
Celsius se evapora y se hace invisible, pues las moléculas pierden
toda conexión. Si la temperatura disminuye, el vapor se condensa
en gotitas. A veces el hielo se transforma en vapor sin pasar por el estado
líquido: es la sublimación.
El agua es el único
elemento que se encuentra en la naturaleza en estado gaseoso, líquido
y sólido. Para cambiar de estado, debe liberar o recibir mucha
energía. Esta energía la recibe del Sol. Cada día
el Sol evapora 1.000.000.000.000 -un billón- de toneladas de agua.
Este proceso de cambios es lo que conocemos como Ciclo Hidrológico.
En la Tierra hay 1.400
millones de kilómetros cúbicos de agua, de los cuales el
97 por ciento es agua salada. Del 3 por ciento restante de agua dulce,
tres cuartas partes corresponden a agua congelada en los Polos o a recursos
inaccesibles que, por lo tanto, tampoco se pueden beber. Eso nos deja
a los humanos cerca de un uno por ciento del total de agua en la Tierra
para usar.
El agua está
por todas partes: sobre nosostros en la atmósfera, bajo nosostros
en los acuíferos y napas subterráneas, y también
dentro de nosotros. Las plantas, los animales y las personas son incapaces
de vivir sin agua. Ella constituye las tres cuartas partes de nuestro
cuerpo. Cerca de un 75 por ciento de tu cerebro es agua. ¡Piensa
en eso, y úsalo para conocer más sobre este maravilloso
elemento!
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