 |
|
La Sagrada Familia
(1915-1926). El Templo de
la Sagrada Familia representa una síntesis arquitectónica
de todo lo que el maestro estudiara en el transcurso de su
vida acercándolo a la perfección y con ello
a la naturaleza. Tal como dice Bassegoda, "La Sagrada
Familia no fue empezada por Gaudí, no será terminada
por Gaudí, sin embargo es su "ópera magna".
Efectivamente se inicia en 1882 con un proyecto neogótico
(cripta) de F. de Paula del Villar y producto de una discusión
de éste con J. Martorell, del Villar abandona la obra.
Por arbitrio de E. Rogent se decide que Gaudí continúe
las obras, de quien había comentado al otorgarle el
título de arquitecto: "No sé si damos el
título a un genio o a un loco".
Gaudí tomará
las obras hasta su muerte (1926) y cambiará un proyecto
neogótico por una arquitectura expresionista cargada
de simbolismos (cripta, ábside y fachada nacimiento),
dejando las principales directrices de cómo seguir
la obra en cuanto a volumetría e imagen formal, a través
de croquis y maquetas. A la muerte de Gaudí, D. Sugrañes
continuará las obras (1927-35), luego F. Quintana con
la restauración de la Cripta (1939-50), que se seguirá
con los arquitectos Ll. Bonet, I. Puig y F. Cardoner en cuanto
al proyecto y dirección de las obras (1951-84) y actualmente
desde 1985, J. Bonet preside la Junta Constructora, entidad
que hoy continúa la construcción, tratando de
seguir lo más fielmente posible el legado gaudiano.
|
Boceto de Gaudí de
La Sagrada Familia
|
|
En cuanto a la idea generadora de Gaudí
para el Templo, se entiende que en relación a las torres,
de suaves líneas cónicas y con terminales de
formas cristaloides aditivas e interconectadas, estas podrían
clasificarse como parte del cubismo arquitectónico,
expresionismo o surrealismo. Nos sensacionan o imaginan la
cruz, el anillo, la mitra y el báculo de un obispo.
Más que pertenecientes al Art Nouveau, relacionables
claramente a las construcciones nativas norteafricanas: El
proyecto de las Misiones de Tánger (1892) es un claro
apronte de la imagen formal que ellas tomarán.
También están los "Xiquets
de Valls", costumbre antigua de Tarragona que consiste
en hacer castillos humanos. Todavía hoy y con
gran vigencia- están las competencias en que cada equipo
llega a formar 7, 8 o más pisos de hombres sobre hombres.
Si observamos la forma de estas "Torres Humanas",
descubriremos las mismas líneas cónicas de los
campanarios en que se distribuyen las cargas. Aquí
la idea simbólica es clarísima: ¡Nadie
llega al cielo solo!
Con la forma, complejidad y altura total del
templo, se ha hablado que Gaudí quería generar
"Un bosque dentro de una montaña". Una nueva
montaña del Montjuïc (la que está junto
al mar) en el ensanche barcelonés, esto es, "cristianizar
el paisaje urbano", pero con una altura levemente inferior
a ésta, para no competir con lo que la naturaleza ha
creado. El material utilizado, piedra arenisca de Montjuïc,
de Vilafranca y de Galicia.
|

Aquí vemos el Templo
de la Sagrada Familia en la actualidad. A la derecha, detalle
de las torres
|
La planta basilical arquitectónicamente
se compone de 5 naves y un crucero de 3 naves. Incorpora 18
torres en total, 4 en cada fachada (nacimiento al oriente,
pasión al poniente y gloria, el acceso que mira al
mar), es decir, 3 (trinidad) por 4 igual 12 (apóstoles),
luego 4 torres rodean el altar (los 4 evangelistas) una corona
el ábside (dedicada a la Virgen) y la más alta
corona a Jesucristo (con la cruz gaudiana de 4 aspas a 170
metros de altura, será la catedral más alta
del mundo). Para soportar ese cimborrio principal, las cargas
se distribuyen en 4 columnas, cada una con un diámetro
de 2,25 metros y recibiendo el peso de 8.000 toneladas.
El historiador de la arquitectura
y director de investigación del CNRS, Francois Loyer
opina que este Templo reúne la idea de la catedral
Sintética de Boileau: el plano de San Pedro, la elevación
de Chartres y el espacio de la Alhambra. A su vez, Salvador
Tarragó, arquitecto y profesor catalán plantea
que Gaudí visitó, estudió y admiró
la catedral de Mallorca, como un espacio unitario propio del
gótico catalán, la catedral de León,
típica catedral castellana afrancesada y la catedral
de Sevilla, basílica de fundación tardogótica
con 5 naves.
Actualmente los únicos
colores que se están usando, también tienen
un contenido simbólico, estos son, el rojo (la sangre,
que representa al Hijo), el amarillo (la luz, que representa
al Padre) y el anaranjado (la mezcla del rojo y el amarillo,
que representa al Espíritu Santo).
|
|
Volver
al origen
La inspiración de Gaudí
en la naturaleza viene de una fuerte vocación práctica,
observando los modelos naturales descubre los principios que
la ordenan, la forma, el uso y su estructura. Esto es lo que
la hace ser bella. Esta belleza es objetiva, de gusto universal,
tal como el mar o un árbol que gustan a legos, cultos,
artistas, niños, etc. Es por esto que su arquitectura
es admirada por todos sin tener que ser un erudito. Una arquitectura
de las evidencias, de un sentido práctico, intuitivo,
con algo de ingenuidad, imaginación y espontaneidad.
El profesor de la Cátedra
Gaudí, Dr. Arquitecto Gustavo García, plantea
que la naturaleza crea en forma práctica, con un determinado
organicismo que implica una relación de equilibrio
entre las partes. Todo modelo natural tiene un principio de
similitud y una relación de proporción. Además
hay en él una subordinación de caracteres, esto
es, existe una jerarquización funcional. Pero también
la naturaleza crea siguiendo un determinado orden de la evolución,
que regula los cambios que se producen basados en su propia
experiencia, siguiendo una continuidad. Sigue el "camino
ideal". Este "camino ideal" es el que en la
naturaleza vemos cuando observamos como cae una gota de agua
o como crece una planta.
Entender el legado de Gaudí
y lograr aplicarlo en la actual y futura arquitectura, parece
fundamental para poder recuperar espacios y generar edificios
que acerquen más al hombre con su ambiente natural.
Para ello me parece destacable el planteamiento del profesor
García, de apercibirse sobre las ventajas de aplicar
en la arquitectura la geometría reglada, tal como lo
hacía el maestro Gaudí: son formas ensayadas
por la naturaleza (toda la vida, garantía); tienen
mayor resistencia y estabilidad; tienen continuidad formal,
ya que su superficie no tiene quiebres (Bramante dijo "La
arquitectura es el problema de las esquinas") y estructural,
tiene un trabajo mecánico homogéneo; sencillez
de construcción y finalmente, otorgan nuevas posibilidades
plásticas, un significado más cercano a la naturaleza
(eso gusta al hombre), el abanico de combinaciones es infinito.
|
 
De izquierda a derecha:
Casa Batllo, bosquejo de La Sagrada Familia en su estado de
avance actual y El Capricho
|
Christian Matzner T., es arquitecto y
profesor de la FAU, de la Universidad de Chile. Consejero
y representante de la Cátedra Gaudí en la Corporación
Gaudí de Triana. Chile.
Texto publicado en el Diario
La Época, domingo 19 de octubre de 1997
|
<<Anterior |
|
|
 |
 |