La ciencia proyecta el Chile que viene: Juan Velásquez
Miércoles, 12 de Enero de 2011 14:50

Responde Juan Velásquez, Doctor en Ingeniería, Universidad de Chile
¿Cómo imagina el Chile del tricentenario, basándose en los avances actuales y expectativas futuras de su área de estudios?
Mi área de estudio son las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC) aplicadas a la gestión de las empresas. Imagino un tricentenario donde las TIC ya se han funcionado con el ser humano en pos de su bienestar. Por ejemplo, que podamos transmitir sentidos y emociones a distancia sin necesidad de usar dispositivos complejos, pues estos ya estarían integrados con los seres humanos.
Imaginemos que vamos caminando y nos llega un correo electrónico, el cual se nos avisa en la mente y lo podemos visualizar con el solo hecho de desearlo. La interacción humano computador no será via teclados, sino a través de pensamientos o preguntas verbales, algo así como "computadora, analiza los datos y...". Será algo de lo más común estar 100% conectado, sin necesidad de pagar a algún proveedor de conexión pues esta ya será parte de lo que el Estado brinde para todos, como forma de hacer mucho más equitativa la vida.
Gran parte de las actividades que demandan presencia humana, como ir al banco, o realizar tramites burocráticos, quedarán reducidas a peticiones a los sistemas informáticos que trabajarán por nosotros.
¿Qué aspecto de la ciencia que estudia cree que se destacará en el futuro?El desarrollo de dispositivos de transferencia de datos cada vez más pequeños y con grandes capacidades de procesamiento. La nano tecnología será el puntal base de este cambio, permitiendo la creación de artilugios que almacenen teras y petas byte de datos en solo un centímetro cúbico.
Haciendo un ejercicio de imaginación, ¿en qué áreas de la ciencia cree usted que se destacará Chile dentro de 100 años?
En el desarrollo de aplicaciones de software y la investigación asociada al procesamiento de grandes volúmenes de datos. Nuestra gran ventaja radica en que la producción de software es relativamente barata, en comparación con el hardware, y no tenemos tantas barreras de producción. Por ejemplo, si deseáramos construir computadoras o robots, estamos muy lejos, tecnológicamente hablando, de los líderes mundiales.




