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Mié, Ago

Marvin Minsky: El legado de una de las mentes más brillantes de la ciencia

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Es considerado uno de los padres de la Inteligencia Artificial (AI) y cofundó el prestigioso Media Lab del Instituto Tecnológico Massachusetts (MIT). Fue consejero en la película de Stanley Kubrick “2001: Odisea en el Espacio” y es uno responsable de cambiar progresivamente la forma en que vivimos, desde hace unas tres décadas, acercando el futuro.

Enero 2015

Creó el primer prototipo de una máquina capaz de aprender de manera autónoma (Snarc), diseñó las primeras manos mecánicas con sensores táctiles, participó en la invención del primer cursor para ejecutar funciones en una pantalla de computador, y formó parte del equipo que diseñó Arpanet, la red militar que dio origen a internet. Es parte de la contribución a la humanidad de Marvin Minsky, pionero de la inteligencia artificial que falleció el pasado domingo a los 88 años.

Hijo de un oftalmólogo y nacido en Nueva York, estudió física, matemáticas y fisiología en las universidades de Harvard y Princeton y luego se instaló en el MIT en Boston, donde fundó el primer laboratorio de IA de la historia, junto a su compañero John McCarthy (1959). En 1985 fue además unos de los fundadores del Media Lab del MIT, que hoy sigue siendo uno de los centros de innovación tecnológica más importantes del mundo.

Sin duda una de sus principales contribuciones fue establecer los fundamentos de la IA, que según la propia definición de Minsky corresponde a “la ciencia de hacer que las máquinas hagan cosas que requerirían inteligencia si las hubiera hecho un humano”. Creía que las máquinas podían razonar de la misma forma en que lo hace el cerebro humano.

Para Jorge Baier, investigador del Núcleo Milenio Centro de Investigación de la Web Semántica (CIWS) y académico de Ingeniería de la Universidad Católica (UC) el legado es muy importante. “Su investigación, que combina elementos de computación, biología y filosofía, nos dejó importantes conceptos, como por ejemplo que la inteligencia se puede entender como la interacción de distintos procesos independientes (que él llamó agentes). Este concepto es clave hoy en día en aplicaciones de robótica, visión computacional y razonamiento automático. Me atrevo a afirmar que los robots que -de seguro- convivirán con nosotros en el futuro estarán construíos bajo estos conceptos”, asegura el especialista en IA.

El director de cine Stanley Kubrick le pidió ayuda para hacer su película 2001: Odisea en el espacio, y luego contribuyó a la trama de otro hit de Hollywood, Parque Jurásico. Uno de sus libros emblemáticos es La sociedad de la mente (1985), donde desarrolla su teoría del funcionamiento de la inteligencia humana.

“Entre los trabajos más importantes de Minsky está el análisis de las primeras redes neuronales que se estudiaron, los perceptrones. Éstos simulan el comportamiento de las neuronas en el cerebro y son capaces de aprender cosas, como por ejemplo, a distinguir un rostro de otro, en una foto. Estudió las capacidades y limitaciones de estas técnicas que hoy en día, muy mejoradas por otros científicos, están revolucionando la inteligencia artificial. Hoy los computadores son capaces de entender nuestro mundo mucho mejor”, agrega el Dr. Baier.

Ganador del Premio Turing (1969), el máximo honor de las ciencias de la computación, y del galardón Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA (2013), Minsky formó muchas generaciones de prominentes científicos que asistieron a sus clases en el MIT. Quienes han recordado en la prensa internacional una de sus anécdotas: un día que almorzó con Albert Einstein pero no le entendió nada de lo que dijo, por su marcado acento alemán.