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Sáb, Nov

Reportaje: La huella que deja la investigación científica en los niños y niñas de la región de Coquimbo

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Experiencias como el Congreso Regional Escolar de la Ciencia y la Tecnología, permite que los jóvenes estudiantes de la zona exploren un área poco común, dejándole gratas experiencias personales a cada uno de ellos.


Por: Tomás Rodríguez

El 19 y 20 de octubre se llevó a cabo en las ciudades de La Serena y Coquimbo, el Congreso Regional Escolar de la Ciencia y la Tecnología, actividad que reunió a 24 establecimientos educacionales de las provincias de Elqui, Limarí y Choapa, y que entregó la oportunidad a los ganadores, de participar y representar a la región en el encuentro nacional a celebrarse en noviembre en Arica.

Lo particular de este congreso, que se celebra por décimo quinta ocasión, es que son los niños y niñas de la región de Coquimbo quienes pasan de ser estudiantes a científicos y exponen, no sólo a sus compañeros, sino que, a toda una comunidad el trabajo al que le han dedicado gran parte de su año escolar.

Pero para los estudiantes, el ser parte de este congreso no ha sido sólo una simple experiencia académica como lo es, por ejemplo, hacer una tarea o un trabajo evaluado. Esto les ha significado obtener una oportunidad única para aprender mucho más sobre distintos temas que les interesan, tanto a ellos mismos como a otros niños, de una forma diferente y entretenida.IMG 7622

Catalina Cornejo, estudiante del colegio Adventista Maranta de La Serena, fue una de las participantes de esta edición. Junto a sus compañeros realizó un trabajo que consiste en una mano artificial controlada a distancia gracias a sensores. Para ella, el haber trabajado en este proyecto fue “fantástico, ya que aprendimos muchas cosas y pudimos ver lo que nos puede ayudar en el futuro saber trabajar en estas cosas”. Además, agregó que poder ser partícipe de este congreso es “increíble, porque demostramos que los niños y niñas de la región podemos tener un gran futuro a través de estas oportunidades”.

Para Catalina participar de estas instancias no solo le deja una enseñanza en la parte teórica, sino que también en la parte práctica y más importante aún, le entrega la confianza necesaria para demostrar las cosas de las que ella y sus compañeros pueden a llegar ser capaces.

En muchos casos, y tal como lo dicta lo cotidiano, las ciencias y la tecnología se trabajan dentro de los colegios en una forma tradicional, con poco material de apoyo y enfocados a la entrega de conocimientos. Sin embargo, en estas instancias los niños han podido descubrir una forma distinta de aprender sobre estas materias, de manera tal que no solo adquieren un conocimiento duro, ya que también son capaces de desarrollar otras habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo y la resolución de problemas.

Sebastián Pino, estudiante del Antonio Varas de Vicuña, cuenta cómo fue su experiencia al poder trabajar en su investigación científica, que consistía en la comparación de cuerpos biológicos con cuerpos azules del universo. “A mí me encanto poder salir a terreno y poder conversar con astrónomos y aprender mucho más. A nuestro grupo nos gustó mucho esta área de trabajo y nos gustaría poder especializarnos más adelante. Este es un camino sano, uno puede aprender mucho y solo queda invitar a los jóvenes que no siga los malos pasos, que sean parte de esta feria, que aprovechen de aprender y que, con actividades como esta, pueden forjar un futuro mejor”, declaró el estudiante elquino.

IMG 7611Además, el ser parte de estas instancias a una temprana edad, ha permitido que los niños puedan tomar conciencia de su propio futuro y del camino que quieren continuar una vez finalizada su etapa escolar. Un ejemplo de ello es Pablo Araya, del colegio Seminario Conciliar de La Serena, quien  habla de lo importante que ha sido para él realizar su proyecto científico, especialmente en su caso, en el que está a un año de ingresar a la educación superior. El estudiante serenense declaró que, “el trabajo fue muy entretenido, en especial las salidas a terreno, ya que ahí  aprendimos bastante, en especial cualidades que nos pueden servir en un futuro. En lo personal quedo con ganas de seguir trabajando y aprendiendo y de seguir ligado con las ciencias, especialmente ahora que comenzaré el cuarto medio”.

Pablo quiso entregar un mensaje a los demás niños y niñas que tienen la opción de ser parte de estas actividades del orden científico, para que puedan aprovecharlas, “esto es algo muy positivo y uno puede aprender de otros compañeros, entonces uno conoce mucho más de lo que ya aprendió de manera autónoma con su propio proyecto. Por lo mismo quiero invitar a otros niños a que se sumen a los trabajos de investigación de sus colegios, esta es una gran experiencia”.

Las actividades realizadas y presentadas durante el Congreso Regional Escolar de la Ciencia y la Tecnología, han permitido a los niños no sólo el aprender más sobre alguna temática determinada, sino que los ha ayudado a crecer como personas, a algunos, incluso les ha entregado valores que se podrán ver reflejados en su desarrollo profesional y personal, generando en ellos una visión integradora, por ejemplo al compartir con niños de distintas localidades de la región, cada una con distintas condiciones, pero que trabajan con un mismo objetivo, como lo es poder resolver los problemas que pueden ver en su comunidad más cercana y así dejar una huella positiva en su entorno.