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Sáb, Sep

Aprenda cómo cuidar los nidos de las aves en verano

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Por Diego Sepúlveda, Biólogo Universidad de Antofagasta.

La temporada estival es esperada por la mayoría de la población, una estación donde reinan las altas temperaturas y se inician las temporadas de playa, y por ende el aumento de actividades recreativas dentro del borde costero.

En Antofagasta es característico observar y escuchar a las aves playeras, las cuales realizan diversos procesos biológicos en nuestra costa, como por ejemplo, la reproducción.

La reproducción es un proceso de vital importancia, ya que tiene como propósito perpetuar a cada especie, proceso que se lleva a cabo principalmente entre los meses de octubre a febrero, donde generalmente los polluelos y los huevos presentan una coloración característica, la cual sirve para camuflarse con el suelo.

En esta época es común observar veraneantes desplazándose en cuatrimotos por la costa, acción que pone en riesgo a nidos, la que se puede derivar en la destrucción de huevos y en la muerte de polluelos al ser alcanzados por las ruedas.

No solo el tránsito de vehículos pone en riesgo a los nidos, el tránsito casual de personas por estas zonas también es perjudicial, al igual que la manipulación, ya que los huevos al ser retirados de sus nidos sufren cambios de temperatura y otras variables que son necesarias para su óptimo desarrollo.

La manipulación de polluelos también genera una situación de riesgo, ya que en esta etapa son aves altamente frágiles, por lo que una manipulación
inadecuada de cualquier tipo podría dañar o herir a la cría.

Las principales aves que nidifican en esta época en las costas del norte son el Chorlito Nevado (Charadrius alexandrinus); el Pilpilén (Haematopus palliatus); la Gaviota Garuma (Larus modestus) y el Gaviotín Chico (Sterna lorata). Es de suma importancia que este proceso de nidificación se lleve a cabo con éxito, ya que algunas de estas especies se encuentran en estado de conservación vulnerable y en peligro de extinción, como es la Gaviota Garuma y el Gaviotín Chico, respectivamente.

El llamado es a cuidar y respetar nuestro borde costero, procurando no intervenir de forma directa estos sitios, y evitando la manipulación de polluelos y huevos, ya que solo de esta forma se podrá lograr una protección y conservación efectiva de estas especies de tanta importancia para nuestra costa.

Foto: Soyantofagasta.cl