Sidebar

23
Sáb, Sep

"El desarrollo de la ciencia astronómica ha llegado para quedarse en la región"

Opciones de Texto

Eduardo Unda-Sanzana, director Unidad de Astronomía, Universidad de Antofagasta.

"El desarrollo de la ciencia astronómica ha llegado para quedarse en la región"

La Unidad de Astronomía de la Universidad de Antofagasta, junto a esta misma casa de estudios, marcó un hito en la astronomía chilena: logró poner en marcha el primer observatorio perteneciente al Estado.

Ckoirama, proveniente de la palabra kunza "crepúsculo", se dedicará principalmente a la investigación de exoplanetas y cuerpos menores del Sistema Solar y se suma a los dos observatorios de la Región de Antofagasta: Paranal y ALMA.
El observatorio cuenta con aportes del CONICYT QUIMAL 130004; FNDR 2% de Cultura, Región de Antofagasta, inversiones de la propia Universidad de Antofagasta, como así también aportes públicos y privados.

Eduardo Unda-Sanzana, astrónomo (Ph.D. in Astronomy, University of Southampton 2005) y director de la Unidad de Astronomía de la Universidad de Antofagasta, cuenta cómo surgió esta iniciativa; cómo funciona este observatorio, además de cómo es que se han podido capturar las primeras imágenes del espacio, gracias a este nuevo avance para la astronomía que posee nuestra región y que contribuirá al desarrollo de las ciencias planetarias.

¿Cómo surge la iniciativa de crear el Observatorio Ckoirama?

Era parte de la lógica de los investigadores que conformaban la Universidad de Antofagasta, el evaluar si este este tipo de iniciativas era factible en la Región de Antofagasta, ya que hacía poco que el registro que habíamos hecho mostraba que no habían observatorios chilenos dedicados a la investigación. Nos parecía que era algo que iba a ser muy significativo para la gente y al mismo tiempo útil para la comunidad científica por tener amplio acceso a tiempo de observación entre grupos pequeños. Ese mismo año nosotros evaluamos esto y decidimos postular a unos nuevos fondos que había abierto CONICYT en un área que se llama astroingeniería que básicamente es la ingeniería de observatorio, aprovechando esta doble conyuntura de que la oportunidad existía y que el financiamiento era una línea nueva que se estaba abriendo, decidimos intentarlo y bueno encontramos respaldo dentro de CONICYT como del ambiente local, en lo político, el medio académico, les pareció muy interesante que quisiéramos hacer esto.

¿Qué representa este hito?

Es por una parte un gran orgullo y al mismo tiempo una gran responsabilidad porque va a ser uno de los frentes más visibles de la astronomía chilena en el contexto internacional, o sea la Unidad de Astronomía como tal es un departamento que aún es pequeño en el escenario nacional y por supuesto uno puede perderlo de vista frente a grupos que son mucho más grandes como el de la Universidad Católica o la Universidad de Chile en Santiago, sin embargo, si ahora entramos a observatorios en realidad el que tenemos es el único que la comunidad chilena puede mostrar en la zona norte y eso inmediatamente garantiza una gran visibilidad porque es la zona en que esta Paranal, en que está ALMA, todos estos grandes proyectos de fama mundial, por lo que es motivo de orgullo haber tenido esta oportunidad de jugar un papel probablemente histórico, pero también un sentido de mucha responsabilidad porque va a estar continuamente observado, es decir, cómo esto se desarrolla y se proyecta en el tiempo.

¿Dónde está ubicado Ckoirama y cómo los científicos pueden llegar hasta allá?

El observatorio está en línea recta desde Antofagasta a unos 65 kilómetros aproximadamente. Si nos fuéramos por carretera nos demoramos entre una hora o una hora y media, el acceso es bastante bueno se va en una parte por carretera y luego hay otros caminos que si bien no están asfaltados, están en buenas condiciones. Aún no tenemos abierto un sistema de visitas a público y cuando esto ocurra ahí vamos a dar todas las indicaciones para poder llegar tras implementar un sistema de reservas. A fines de año estamos un auditorio para los visitantes y para que puedan tener una experiencia agradable del lugar.
¿Cuáles serán las líneas de trabajo con los estudiantes?
Pronto vamos a publicar el procedimiento de visitas y las estrategias de trabajo con los estudiantes de la región. Parte de los objetivos es que efectivamente podemos apoyar el trabajo ya sea de academia científica o de profesores trabajando en educación científica en la zona. Para eso hay varias cosas que tenemos que terminar, no solamente que esté lista la infraestructura de equipamiento sino también algunos planes de actividades, que ya están desarrollados y que están prácticamente terminados, hay un proyecto que se llama Primera Luz que es el que se va a trabajar con los estudiantes interesados.

¿Cuál fue la primera imagen captada en el observatorio y hasta el momento qué más han podido observar?

La primera imagen que se captó, que se llama la Primera Luz, fue una nebulosa que se llama Eta Carinae que es un complejo bastante grande en el cielo. A simple vista cuesta verlo, pero con un telescopio tú te encuentras con una nube gigantesca. En particular un pequeño detalle de ella que es anecdótico es que se llama la cerradura. Era simbólico porque era como imaginar que estamos a punto de abrir una puerta a los misterios del universo. Particularmente se ha observado en Omega Centauri y otras nebulosas que hay en la galaxia, logrando una colección de imágenes que podemos ir liberando, pensando siempre en ir apoyando actividades ligadas a la educación.

¿Cómo puede un telescopio captar imágenes con baja luminosidad?

Los más importante es de antemano haber hecho una buena selección del lugar, ya que yo puedo tener el mejor equipo del mundo, pero si yo observo desde acá en la ciudad de Antofagasta, tampoco voy a ver mucho, ya que el lugar no es apropiado.
Nuestros telescopios son capaces de captarlas, precisamente porque no hay muchas cosas que puedan interferir con esta señal. Una buena analogía de estos, es pensar que las estrellas lo que están haciendo es hacer el equivalente de un susurro en una habitación en que todo está en silencio. El telescopio sería el equivalente a que yo me ponga un audífono para poder escuchar el susurro de la estrellas ampliando así las posibilidades. En rezumen los procesos son: capatar la señal luego de haber encontrado un buen lugar, procesarlar y finalmente publicar los resultados que nos parecen pueden ser lo más interesantes para el público.

¿Cómo se implementará la energía solar en el observatorio?

Lo que ocurre, es que en el mismo espacio donde está instalado el observatorio, se está desarrollando la instalación de la planta solar de la unidad; ese es un proyecto de alta relevancia. Esta energía potencialmente se puede ocupar para alimentar el mismo observatorio y eventualmente otras instalaciones que la universidad quiera tener en el mismo sitio. Esto lo convierte en un observatorio más ecológico, que va reduciendo la huella que deja en el ambiente y sus funcionamientos y es más autosustentable en el tiempo, ya que la energía solar es uno de los recursos más abundantes en esta región.

¿Cómo ha sido el trabajo con las otras carreras de la universidad, quienes también tuvieron participación en la construcción del observatorio?

Ha sido una experiencia interesante y gratificante habernos animado mutuamente a cruzar las fronteras de lo que hacemos, para todos ha sido un avance tremendo en muchas cosas de la ingeniería que antes ignorábamos y sentimos todo esto como un crecimiento y para la gente de ingeniería también. Ellos están acostumbrados a otro tipo de requerimientos, de otra índole, ya sean estas industrias como la de la minería por ejemplo, de manera que para ellos era novedoso aplicar su expertice a este tipo de problemas y pudiendo visualizar el tipo de proyecciones que esto tenía hacia el futuro, ya que la astronomía es una área con un altísimo potencial de transferencia tecnológica, ya que lo que averigua la astronomía, se puede ocupar en muchas otras áreas también.

¿Nos podemos empoderar como chilenos de la observación astronómica?

No se trata en ningún caso de establecer una competencia con los otros observatorios, si no más bien un complemento. Los observatorios extranjeros que están instalados en Chile, son observatorios a los que los chilenos tenemos más acceso que cualquier otro país del mundo, eso es muy importante que la gente lo tengo claro. A veces existe ese mito de que los chilenos no pueden observar, por el contrario los chilenos somos los que tenemos más tiempo de observación de todo el mundo en estos observatorios. Lo que estamos tratando de hacer acá es poder empoderarnos más que de la observación, si no también poder empoderarnos del desarrollo tecnológico que está asociado a estos instrumentos de observación.

Crear y mantener un observatorio es algo que te abre otro frente, que hasta ahora la gente tiene muy poca experiencia y que sabemos que esto es muy importante hacia el futuro. Pasa mucho que vienen extranjeros a Chile e instalan tecnología desarrollada en otros lados, así que nosotros comenzamos a desarrollar nuestra propia tecnología y es eso en lo que estamos empeñados actualmente.

¿Qué representa para la Unidad de Astronomía el ser un aporte enseñando a la comunidad?

Nosotros creemos que esto es parte de la ciencia. A veces la ciencia ha sido muy criticada por verse muy enclaustrada en la universidad o limitada al campus universitario o incluso encerrada en las oficinas de un académico en particular. Creo que la nueva generación de científicos tiene bastante conciencia de estas críticas de antes y quiere cambiarle el perfil a esto, mostrando que hay una posibilidad de vincularse con mucha fuerza con las inquietudes del entorno, particularmente las inquietudes de Antofagasta, entre las cuales obviamente se encuentran el cómo producir una educación de excelencia o el contribuir a una activación económica de industrias como el turismo, las PYMES, etc. Obviamente no le vamos a dar la espalda a lo que la región quiere, si no por el contrario queremos acompañar este desarrollo e incluir, está en la lógica del observatorio y en las actividades que hacemos, nos parece natural, ya que en gran medida, los que financian las actividades de los científicos son los contribuyentes y estos contribuyentes tienen que estar recibiendo claramente los frutos de lo que hacemos.

El desarrollo de la ciencia astronómica ha llegado para quedarse en la región, principalmente por ser uno de los lugares con los mejores cielos para la observación de los cosmos. El observatorio Ckoirama busca no solo ser una fuente de imágenes acerca del espacio, si no también ser un aporte para la observación astrónoma mundial, como así también un aporte para la comunidad en general, creando así un vínculo más estrecho entre la cienca y la gente.