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Vie, Nov

Profesionales de educación parvularia aprendieron sobre neurodidáctica

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¿Cómo desarrollar el potencial creativo de los niños y niñas? y ¿Cuánto de mi capacidad creativa está activa y estoy desplegando? Estas fueron algunas de las preguntas que planteó la profesora de Estado de Biología y Máster en Psicobiología y Neurociencia Cognitiva, Irma Rivera Iribarren, a las profesionales de educación inicial que asistieron la semana pasada al "Primer Seminario de Educación Parvularia".

La actividad fue impulsada por el Programa de Fomento de las Ciencias en Educación Parvularia del PAR EXPLORA Antofagasta y fue desarrollada en la Biblioteca Regional, en donde Irma Rivera dictó la charla magistral "El juego y el asombro en el aprendizaje de las ciencias", enfocada en explicar cómo funciona el cerebro y cómo pueden las educadoras mejorar el proceso de aprendizaje de los menores.

Para esto, Rivera realizó diversas actividades lúdicas en las que se proponía conectar a las educadoras con su niña interior y desarrollar su creatividad mediante la neurodidáctica, disciplina que enseña a entender qué, cómo y por qué se aprende de una forma u otra o por qué reaccionamos de una manera u otra. Es decir, permite comprender las dificultades en el aprendizaje y qué hacer para mejorarlo.

"Nosotros aprendemos del otro. Para que nuestros niños tengan la motivación de activar sus potenciales creativos, las educadoras de párvulos y asistentes tienen que activar sus potenciales, sacar el lado creativo, porque ellas son el modelo de los estudiantes (...) La educación chilena desde los inicios hasta los niveles mayores de la educación superior ha sido desarrollada desde un paradigma positivista, conductista. Desde los '90 en adelante se empezó a incorporar una mirada desde el constructivismo, pero que tampoco alcanza a responder a lo que son los desafíos del siglo 21.Estamos en una sociedad que requiere por sobre todo, aspectos de creatividad para resolver los problemas que existen en el planeta, medio ambiente, igualdad y justicia social", comentó Rivera.

Además, agregó que "necesitamos que los seres humanos que se están formando, y que están en nuestras manos, puedan desarrollar todos sus potenciales. Creo que más bien este paradigma por sobre todo lo que incorpora es el desarrollo de la inteligencia afectiva. Hemos dejado de lado la inteligencia y es un motor fundamental en la creatividad, en la capacidad de vincularnos, de cuidar nuestro planeta y todo lo que nos forma. La invitación es pensar en nuestra propia niñez, en la niña que tenemos dentro; esa niña que corría, que jugaba, que bailaba, que era feliz y nosotros podemos ser adultos creativos y felices. La invitación es que permitamos que nuestros niños lo sigan siendo".

Sobre el seminario, la educadora del jardín infantil Tortuguina, Maryorie Ponce, manifestó que "fue una experiencia espectacular. Una vivencia práctica, lúdica, entretenida. Me encantaría que se siguieran desarrollando exposiciones del nuevo aprendizaje porque nos sirve para poder aplicarlo con nuestros niños y niñas".

Asimismo, otra de las asistentes, Claudia Esquivel, dijo que "rescato los aprendizajes que nosotras podemos adquirir de nuestros niños, ellos potencian nuestro lado creativo".

Escrito por Claudia Cáceres.