Paulina Urriola y Yennifer Ávalos: Infertilidad y cáncer

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Paulina estudia la reproducción masculina, específicamente, se preocupa de los factores que alteran la formación de espermatozoides. Yenniffer, por su parte ha basado su investigación en el análisis del cáncer, en particular, en las células tumorales. ¿Qué tienen en común? Ambas resultaron ganadoras del premio For Women in Science 2015. Este galardón, que busca promover la carrera de mujeres científicas en todo el continente, es otorgado hace años en el país por L’Oréal Chile, junto a UNESCO y la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, CONICYT.

La primera de estas jóvenes científicas, estudiante de doctorado en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, cree que los compuestos de los plásticos que usamos cotidianamente podrían explicar la disminución de la fertilidad masculina, registrada en el mundo desde de la década de 1930: botellas, potes de microondas, mamaderas. "Hemos descubierto una proteína que participa en la muerte de las células germinales, que son las que dan origen a los espermatozoides, y que es activada por contaminantes plásticos como el bisfenol A (BPA) y el nonilfenol”, explica Urrutia.

Estos compuestos están en productos que usamos de manera cotidiana: “Cuando calentamos comida en un pote de microondas, se van liberando estas moléculas. Como son liposolubles, las absorbemos a través del tacto o del aire”, explica la científica. Por el mismo motivo, añade, no hay que reutilizar las botellas de agua.

La importancia de esta investigación es incuestionable: “Posiblemente nos permitirá en un futuro generar herramientas moleculares para tratar la infertilidad masculina e incluso generar anticonceptivos para los hombres, así como tratar enfermedades en las cuales participa esta proteína, como el Alzheimer, el cáncer y la artritis reumatoide, entre otras”, señala la investigadora.

Yenniffer Ávalos, en tanto, se dedica a estudiar los mecanismos que hacen a un cáncer crecer de tamaño. La estudiante de doctorado en Farmacología y Químico Farmacéutico de la Universidad de Chile, descubrió una proteína que mantiene a los tumores cancerígenos más pequeños: “Crecen gracias a un proceso conocido como autofagia, que les permite obtener energía”. La lógica que sigue es clara: si se evita la autofagia, los tumores serán más pequeños.

Al conocer este mecanismo, explica Ávalos, se puede favorecer la investigación clínica de fármacos que operen con la misma lógica: inhibir la autofagia. “Estos hallazgos podrían contribuir no sólo al conocimiento de esta patología, sino que también aportar con nuevas formas de tratamiento para esta enfermedad”.

 Fuente: Revista Chile tiene su Ciencia Nº 6. Diciembre 2015.  Ver otros contenidos de la revista.