Laura Gallardo: Avanzar hacia una ley de cambio climático

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Un 50% de los seres humanos del planeta vive actualmente en ciudades. En Chile, la población urbana alcanza un 90%, y más de las mitad de los habitantes del país se reparte solo en tres centros urbanos: Santiago, Concepción y Valparaíso. Los cielos de estas ciudades -y también de las más pequeñas- están brumosos, y no precisamente por la niebla. Esta es una realidad transversal a las urbes alrededor del mundo, donde sus ciudadanos deben convivir con las huellas de un desarrollo explosivo.

Uno de los dilemas más importantes que enfrentan las grandes ciudades es que, por un lado, concentran patrones de uso y consumo de recursos que ensucian el aire, el suelo y el agua, arriesgando nuestra salud, la de los ecosistemas y también del clima. Pero por otra parte, también centralizan los recursos humanos, financieros y culturales, que permiten diseñar medidas eficaces de adaptación para brindar una mejor calidad de vida a las personas.

Por ello la meta que necesitamos abrazar como país debe ser transformar nuestras ciudades en urbes inteligentes y sostenibles, cuestión en la que ya se han embarcado importantes centros urbanos del mundo, incluyendo los nuestros, pero de modo insuficiente. Un ejemplo es la reducción de emisiones ligadas al transporte, una medida que resulta eficaz para mitigar el cambio climático de origen antrópico: permite reducir el consumo de combustibles fósiles y se consiguen cielos menos brumosos y aires más respirables para las ciudades. En Chile, estos mensajes están empezando a ser escuchados. Por ejemplo, desde sus inicios, el Ministerio del Medio Ambiente considera el tema del cambio climático transversal a todas sus políticas. En la práctica, sin embargo, nuestra legislación ambiental todavía no concilia los diversos aspectos climáticos que inciden en la contaminación atmosférica.

De ahí la importancia de avanzar en una posible ley de cambio climático, proyecto que está siendo liderado por el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 y la ONG Adapt-Chile, con la participación de los más diversos actores de la sociedad. En noviembre pasado, por ejemplo, se realizó el 2do Foro de Alcaldes ante el Cambio Climático, donde 45 municipios firmaron la declaración que plasma sus compromisos en acciones locales, tanto en mitigación como en adaptación.

El desafío de un país urbanizado como el nuestro es repensar las ciudades desde el prisma de la sustentabilidad y la adaptación al cambio climático. Por nuestro propio bien, más vale que lo hagamos rápido, atreviéndonos a trabajar en una política más integradora y en una ciencia capaz de funcionar transdisciplinariamente en la búsqueda de soluciones para un mundo complejo y cambiante.

Laura Gallardo Klenner

Directora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2.

 Fuente: Revista Chile tiene su Ciencia Nº 6. Diciembre 2015.  Ver otros contenidos de la revista.