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Mié, May

Alumnos becados por programa Explora de CONICYT finalizan Escuela de Verano de la Universidad de Chile

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Estudiantes de contextos vulnerables recibieron financiamiento para asistir a la EdV, como una forma de complementar su conocimiento en ciencias y acercarlos a un entorno universitario.

En lugar de estar de vacaciones, más de 3.500 estudiantes de enseñanza básica y media de todo el país, optaron por participar durante enero en la Escuela de Verano (EdV) de la Universidad de Chile. De ellos, 260 jóvenes de contextos vulnerables fueron becados por CONICYT, a través de su Programa Explora, iniciativa que en los últimos dos años ha beneficiado a más de 500 niños.

Este beneficio, fruto de un convenio entre ambas instituciones, subvenciona las matrículas, el transporte y la alimentación de los seleccionados, quienes además pudieron optar a uno de los 60 cursos de las áreas de ciencias físicas y matemáticas, ingeniería, biología, química y ciencias biomédicas además de humanidades y artes. Cabe resaltar que el 65% de las becas fueron destinadas a mujeres y que el 55% del beneficio es para jóvenes de regiones.

Unánimemente, los escolares destacan la importancia que tiene vivir esta experiencia educativa, que los inserta en un entorno universitario, recibiendo clases dictadas por destacados académicos y donde, además, ponen en práctica lo aprendido en laboratorios de primer nivel.

Una de estas alumnas es Dannae Concha, quien pasó a segundo medio en el Colegio Polivalente Cardenal José María Caro de La Pintana. El año pasado su profesora de física le recomendó postular a la beca para asistir a un curso de energía renovable en la EdV y la ganó. “Al principio tenía mucho miedo de venir a la Escuela, porque no conocía a nadie y pensé que iba a ser muy difícil pero al estar acá conocí profesores y compañeros excelentes. Me cambió la perspectiva, me pude enfocar en mi futuro”, explica Dannae y agrega que le gustaría estudiar ingeniería o administración de empresas una vez que salga del colegio.

Bárbara Andrade, de la Región de Coquimbo, egresó el año pasado de cuarto medio del Liceo Municipal Alejandro Álvarez de Ovalle, ponderando el puntaje más alto de su comuna en la PSU por lo cumplió su anhelo de matricularse en ingeniería civil química en la Universidad de Chile. Meses antes había solicitado la beca para hacer el curso de química de la EdV a través de la beca de CONICYT.

“Agradezco esta experiencia, porque muchas de las personas que conocí ahora en la escuela serán mis compañeros cuando entremos en marzo a la universidad. Al principio pensé que me iba a costar mucho, pero ahora me siento más preparada y con una buena base, además que me encantó la dinámica de las cátedras, los laboratorios, las clases auxiliares, que es muy similar a lo que me va a tocar ahora”, destacó Bárbara.

Impacto Explora

De los 260 estudiantes becados este año en la Escuela de Verano, el 20% declaró haber participado previamente en alguna iniciativa de Explora, siendo el “Congreso Nacional de Ciencia y Tecnología” y “Tus Competencias en Ciencias (TCC)”, entre las más que más se repiten. Estas instancias de observación e indagación, les dan la oportunidad a escolares de enseñanza básica y media a conocer y acercarse a las ciencias, complementar su conocimiento y, posteriormente, motivarlos a seguir carreras científicas en la Universidad.

Un ejemplo de ello es Eliazer San Martín, quien egresó del Instituto Chacabuco de Colina y durante los cuatro años de su enseñanza media pudo asistir a cuatro cursos con beca CONICYT en el área de biología, que le impulsaron a estudiar tecnología médica en la Universidad de Chile, carrera que empieza en marzo.

“Me enteré de la Escuela de Verano en segundo medio y aunque estaba asustado porque era un ambiente nuevo y no conocía a nadie, postulé y gané la beca. El curso me encantó, nunca había estado en un auditorio con 120 personas y le puse mucho empeño para poder destacarme. Este año postulé a dos cursos y estoy profundamente agradecido, esta experiencia ha sido increíble y me servirá mucho para la carrera que voy a comenzar”, cuenta.

Para el director ejecutivo de CONICYT, Christian Nicolai, el apoyo a la escuela de verano es muy importante “puesto que para nuestra institución, este tipo de acciones acercan la ciencia y la tecnología a las generaciones más jóvenes de una forma más participativa y atractiva, generando niños curiosos y adultos con pensamiento crítico. Estamos convencidos que incorporar en la educación escolar nuevas metodologías y casos prácticos que les permitan aplicar conocimientos y contrastar información, se transforman en herramientas tremendamente efectivas para contar con estudiantes motivados, que logren aprender más y mejor”.

En tanto, el decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Patricio Aceituno, aseguró que la Escuela de Verano, tiene un reconocimiento amplio, que va más allá de la Universidad, alcanzando a todo el país tras sus 28 años de funcionamiento. En ese sentido y enfatizando en las becas de CONICYT, “ésta es una iniciativa que abre puertas a estudiantes que, de otra manera, no tendrían la posibilidad de entrar. Esta Escuela de Verano reconoce la desigualdad y CONICYT vino a colaborar en este trabajo y amplió esa mirada en una forma significativa y le dio las opciones a las familias para que sus hijos tengan un futuro mejor”, resaltó.