José Castelleti, arqueólogo: “El arte rupestre de los Camanchacos representa su ideología y cosmovisión”

Opciones de Texto

Joven arqueólogo “disidente” de las corrientes evolucionistas de la disciplina científica, plantea en su tesis de doctorado que las pinturas rupestres de los pueblos originarios que vivían hace 8.000 años en la costa del Desierto de Atacama, los Camanchacos –más conocidos por su nombre español, Changos- poseían una cultura organizada, calendario y cosmovisión propia.

El investigador chileno formado en las Universidades de Chile y de Tarapacá -esta última donde actualmente es docente- está a punto de titularse de doctor en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) en México y desafía a la arqueología tradicional con una nueva interpretación de las pinturas prehistóricas de Taltal, halladas en cuevas frente al mar y quebradas en la cordillera de la costa, como El Médano, que reúne unas mil pictografías de cetáceos y otras criaturas del mar.

José Castelleti asegura que las imágenes pintadas en rojo de ballenas y cachalotes, lobos de mar, peces espada y albacoras, rayas y tortugas, representan espacios de aprendizaje ancestral de un conocimiento calendárico, y las prácticas de subsistencia asociadas a él. Esto, sumado a las dataciones tempranas de entre 9.000 y 8.000 años atrás, así como el conocimiento técnico que desarrollaron para generar las mezclas pictóricas, confirma que los Camanchacos cultivaron una ideología y cosmovisión bastante compleja.

¿Qué significado tienen los dibujos en las rocas del Desierto de Atacama?

Las representaciones que para nosotros es arte para ellos se relacionan a cuestiones mucho más de fondo: una religión. Las pinturas rupestres han sido dotadas de ánima, son entes vivos con quienes el ser humano interactúa en la vida cotidiana o en ceremonias. Corresponden a seres que están produciendo un movimiento en el grupo social o cultural -agentes, se llaman en antropología-. Estas manifestaciones pictóricas significaban un modo de comunicación o respeto con ese mar que les daba sustento pero también una identidad, la cual es común a todos los grupos costeros.

Ahora, si lo llevamos al pensamiento occidental son fantasías. 

En los diseños figuran fuerzas marinas que convivían con ellos, representadas a través de las ballenas y otras especies. En el fondo, estas fuerzas disponían cíclicamente que la sociedad se moviera y sus integrantes estuvieran listos para cierta actividad específica, como cazar o realizar ritos de iniciación, con los que se constituían como sujetos. No es que adoren a la ballena, es que a través de su imagen están figurando una fuerza que va mucho más allá de la naturaleza, como la fuerza de la vida.

Esta hipótesis excede la actual teoría arqueológica…

Bueno, uno empieza a cuestionar lo que la propia arqueología ha escrito. Por ejemplo, la teoría que asegura que las embarcaciones y cetáceos representan la caza de ballenas, es demasiado simple. Dice que los indígenas solo pensaban en comida. Está bien, la gente necesita comer pero también requiere pensar, tener una ideología o cosmovisión, una forma de acercarse a explicar los fenómenos de la naturaleza. Esta hipótesis -que muchos arqueólogos siguen defendiendo actualmente-, queda en entredicho con este nuevo enfoque. Es decir, no solo quieren representar una actividad económica sino que también una ideología, una manera de entender y adaptarse al medio con el que están interactuando. La ballena no es solo una ballena, está representando una fuerza de la naturaleza.

Toda esa visión evolucionista de la prehistoria humana no es tan así. No es que existían originalmente los grupos sumamente salvajes y bárbaros, hasta que se logró un desarrollo "civilizado", que es la sociedad occidental. La historia tiene muchos matices adaptativos.

¿Son una especie de recopilación de conocimiento?

Estos lugares de arte rupestre funcionaban como verdaderos libros donde se reproducía y traspasaba el conocimiento, no solamente de actividades de subsistencia como enseñar a los chicos a cazar, sino que también saber cuándo hacerlo, porque manejaban una calendarización del año. Observaban la naturaleza, la recurrencia cíclica de los fenómenos celestes y entendían el cambio de estaciones.

Por ejemplo, conocían las fechas de migraciones de animales como ballenas u otras especies. Sabían cuando llegaban y como muchas de ellas varaban, entendían que en algún momento ese ciclo social de alimentación; y social de la reproducción de la identidad de los grupos, se iba a iniciar. Hacían ceremonias previas, etc.

¿Cuál es la antigüedad de las pinturas de Taltal?

Fechamos las pinturas de Punta de Plata al norte de Taltal en 7.882 años antes del presente (7022-6509 a.C. y 7172-6412 a.C., 68% y 95% de confianza), con muestras que llevé al Instituto de Física la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Allí las analizamos con distintas técnicas de datación, como el Carbono-14. También usamos una nueva técnica llamada Arqueomagnetismo, que estudia las variaciones históricas del Campo Geomagnético en las rocas, mediante los minerales ferrimagnéticos como la hematita, que es el ingrediente principal de las pinturas de Taltal, la que cuando se seca queda orientada hacia el norte magnético de ese momento. Los resultados arrojaron tres rangos probables de fechas también para el sitio de Punta de Plata, dos coincidentes con la fecha AMS (14C) (6492-6426 y 5203-5114 a. C.) y una más antigua de 9132-9065 a.C., fechas además coincidentes con las fechas obtenidas por el equipo de Salazar y Olguín (2011-2015) para peces albacora (Xiphias gladius), marlin (Istiophoridae) y dos especies de tiburón (Galeorhinus galeus y Notorynchus cepedianus), en estratos con fechas radiocarbónicas de 7426-6414 A.P. (Zapatero), 6306-6132 A.P. (Cachinales), 6258-6826 A.P. (Agua Dulce) y 5035-4839 A.P. (Bandurria)..

Ideología común entre pueblos costeros

José Castelleti también explica cómo era en esa época la zona andina. Dice que se desarrolló un momento climático seco y caluroso llamado óptimo climático, lo que desertificó aún más el Desierto de Atacama y que sólo el mar se mantuvo como fuente de recursos. “Eso significó no sólo respeto sino que la creación de una filosofía o ideología marina, que se mantuvo por miles de años, perfectamente adaptada así al mundo. Lo que les permitió a los Camanchacos y otros pueblos de la costa, reproducirse como sociedad y como sujetos”, explica el arqueólogo.

¿Se extendería esto a otros pueblos costeros del país?

Tendemos a pensar que sí, que esta situación se reproducía en todos los grupos costeros -antiguos descendientes de las primeras oleadas migratorias al continente americano- que mantenían una ideología o cosmovisión bastante cercana al mar. Una suerte de adoración al mar. Además, mantenían límites territoriales flexibles. Los sitios con pinturas rupestres eran lugares de peregrinaje donde llegaban comunidades de todos los territorios a rendir culto a estas fuerzas de la naturaleza, entidades personificadas, que vivían allí y donde se podían conectar con ellos, pedirles favores, etc.

¿Qué otros elementos tienen en común?

El color rojo. En el idioma puquina, Camanchaca significa “los que adoran el rojo o la sangre”. Todos los grupos costeros desde Arica, Taltal y hasta la Patagonia, tiene en común el uso del rojo para todos las asuntos simbólicos. Comenzaron a identificar este tono con su ideología, se pintaban el cuerpo, teñían a sus difuntos y lo utilizaban en sus pinturas rupestres. Pero además se untaban con aceite de lobo marino y de ballena.

¿Había contacto entre ellos?

Queremos comprobar aquello, pensamos que los grupos tenían grados de movilidad bastante amplios en estos periodos tempranos. Los sitios más cercanos con arte rupestre están separados por 150 o 200 kilómetros de distancia en pleno desierto. Así que, ¿por qué no podrían estar moviéndose por mar y no por tierra? Esa es la gran inquietud que dejamos, considerando el uso de la balsa de cueros de lobo marino entre los camanchacos históricos: ¿Por qué tenemos que seguir pensando que eran tan atrasados como para no desarrollar tempranamente algún tipo de navegación? 

¿Han encontrado evidencia de esta navegación temprana?

Otros grupos de investigadores han encontrado en la zona restos de peces que desarrollan ciclos migratorios mar adentro, por ejemplo, por lo tanto sí navegaban. No sólo manejaban técnicas para hacer embarcaciones sino que conocían manejar conocimientos de corrientes marinas y eso queda bastante claro al ver estas representaciones. A raíz de esto, también podríamos decir que existía contacto entre los distintos grupos que vivían en la costa, como con los patagónicos, los proto-mapuche y los Chinchorro en algún momento del año o de la vida. No es tan alocado pensarlo.