22
Mié, Feb

¿Por qué no se puede llegar al fondo del mar?

Opciones de Texto

El peso del aire a nivel de la superficie terrestre nos pasa inadvertido porque, como cualquier otro fluido, el aire ejerce su presión en todas direcciones. La sangre en nuestras venas, el aire en nuestros pulmones, los fluidos de nuestros cuerpos están a presión atmosférica. Ejercen una presión hacia afuera igual a la que la atmósfera ejerce hacia adentro. Es decir, estamos en equilibrio con nuestro ambiente.

Si nos sumergimos en agua, la presión externa crece rápidamente con la profundidad y no puede ser equiparada desde adentro sin dañar nuestros tejidos. Por esta razón, un hombre sin protección alguna tiene limitada su inmersión, aunque esté equipado con un traje de oxígeno, a los más profundos abismos del océano, donde la presión hidrostática es de más de 1.000 atmósferas. Cuando el buzo se sumerge sin protección rígida, por ejemplo, debe respirar aire a la misma presión que la del entorno. El tanque de aire comprimido que carga en la espalda tiene un regulador que permite que el aire inhalado cumpla este requisito. Desde que se ha empezado a utilizar el aire comprimido se sabe que la exposición a grandes presiones puede dañar o matar. Cuando un buzo novato retiene el aire mientras sube muy ligero, puede sufrir embolia gaseosa. Se produce porque la presión del entorno disminuye rápidamente, entonces el gas sin escape de los pulmones se expande. El pulmón se rasga y el aire separa a la sangre. Por los circuitos arteriales las burbujas pueden llegar al cerebro y provocar parálisis o muerte. La enfermedad de la descompresión propiamente dicha es la consecuencia de formación de burbujas en los tejidos. Actualmente, los científicos han desarrollado algunos robots submarinos de exploración, cartografías de alta resolución del fondo submarino, instrumentos hidroacústicos, cámaras isotérmicas. Todo ello para investigar los recursos biológicos y de gran importancia para sectores como la industria, las farmacéuticas o la biología molecular, reemplazando a los seres humanos en la tarea de bajar a las profundidades de los océanos.

Pregunta: Sebastián Zapata. Talcahuano, Región del Biobío.

Fuente: "Los por qué de las ciencias". Proyecto Explora, Conicyt. (EDIO/035)