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Sáb, Jun

¿Pertenecen los virus a la materia viva o a la inerte?

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Un virus solo puede replicarse dentro de una célula huésped, y existen aquellos que infectan células animales, mientras que otros infectan solo a bacterias (bacteriófagos).

La exacta naturaleza de los virus se comenzó a develar solamente después de la aparición del microscopio electrónico, aunque ya se sospechaba que eran genes desnudos capaces de pasar de célula en célula. Fue a comienzos de la década de 1930, con la fabricación de las primeras centrífugas de alta velocidad (ultracentrífugas), cuando se logró separar las partículas virales de los componentes de la célula huésped, lo que permitió años más tarde establecer que los virus contenían ácidos nucleicos. Este ácido nucleico, que constituye el material genético del virus, contiene toda la información para reproducir sus estructuras.

Existen virus de variadas formas:

• Virus cuyo material genético está constituido por una cadena lineal de ARN.

• Virus formados por una hélice de dos cadenas de ARN.

• Virus cuyo material genético está formado por un círculo de una sola hebra de ADN o de una hebra lineal de ADN, o por círculos de ADN de doble hebra.

• La cubierta del virus puede estar constituida por una sola proteína o puede contener docenas de proteínas diferentes.

¿Cómo se replica un virus?

El material genético que el virus introduce en una célula porta toda la información necesaria para la replicación de ese virus. Para replicarse, el virus usa la maquinaria de la célula (enzimas, ribosomas) y genera cientos de nuevas partículas virales que salen de la célula, destruyéndola (lisis) o simplemente escapando a través de la membrana celular (gemación). Sin embargo, la entrada de un virus a una célula no siempre resulta en la replicación inmediata del virus. Muchos virus pasan a un estado de latencia, en el cual el genoma viral permanece inactivo dentro de una célula, integrado con el cromosoma de la bacteria. Algunas células animales también pueden aceptar virus sin que estos se repliquen. En estos casos, el cromosoma del virus puede seguir dos caminos: integrarse al cromosoma de la célula, replicándose con ella; o formar un círculo de ADN (plasmidio) que se replica en forma controlada sin matar a la célula huésped. En algunos casos, esta incorporación del virus a la célula causa cambios genéticos en esta, la lleva a proliferar en forma descontrolada y se produce un cáncer.

En resumen, en general los virus poseen una cantidad pequeña de material genético que codifica solamente para las propias proteínas estructurales del virus, de manera que no pueden crear nuevas partículas virales por sí solos. En este sentido, los virus no son material vivo sino más bien partículas inertes. Sin embargo, los virus pueden replicarse al parasitar los sistemas biosintéticos de la célula huésped y en este sentido podríamos considerarlos como vivos. Inertes fuera del huésped, vivos en su interior; es decir, "en el umbral de la vida".