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Mié, Jun

Las nuevas bacterias “Pesadilla”: Cuando los antibióticos no bastan

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Una nueva generación de bacterias capaces de resistir el ataque del antibiótico más poderoso fue descubierta en Estados Unidos recientemente, encendiendo las alertas en la comunidad científica internacional. Advierten que un mundo con infecciones intratables podría retroceder la medicina a una era donde una enfermedad común podría causar la muerte.

 

Una mujer de Pensilvania de 49 años de edad en riesgo vital por una infección urinaria en un centro médico militar. Ese es el primer caso confirmado en suelo estadounidense, por investigadores del Departamento de Defensa de ese país, de las nuevas bacterias bautizadas como “pesadilla”, pues resisten hasta el antibiótico más potente que existe: la colistina. Medicamento que altera la permeabilidad de la membrana celular bacteriana produciendo su muerte, usado como último recurso, cuando todo lo demás falla.

 

El informe publicado en la revista Antimicrobial Agents and Chemotherapy, anuncia el comienzo de una “era post-antibiótico” donde la peligrosa bacteria con la mutación (el gen mcr-1, detectado en noviembre del 2015 en China) resistente a la colistina podría propagarse rápidamente, aumentando así el espectro de enfermedades infecciosas sin cura. La familia de bacterias llamadas Enterobacterias Resistentes a Carbapenemasas (ERC) incluye a la Escherichia coli, que causa un grave mal de transmisión alimentaria con cólicos y diarrea, que en algunos casos finaliza en muerte; la Klebsiella pneumoniae y la Pseudomonas aeruginosa, ambas provocan infecciones del tracto urinario, neumonías y sepsis.

 

“La ciencia avanza pero los microorganismos, sobre todo las bacterias siempre encuentran un modo de sortear las dificultades. En Chile la situación está bastante controlada. Por ello tenemos que cuidar los antibióticos y antimicrobianos que aún tenemos y no abusar para evitar resistencias”, dijo a Explora la doctora Soledad Prat, jefa del Laboratorio de Agentes de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud del Instituto de Salud Pública (ISP).

 

“Era post-antibiótico”: Bacterias letales

La aparición de cepas resistentes es un fenómeno natural que ocurre cuando los microorganismos se reproducen de forma errónea o se intercambian características de resistencia, pero la utilización y el uso indebido de antimicrobianos también acelera su aparición. Las prácticas inapropiadas de control de las infecciones, las malas condiciones sanitarias y la manipulación inadecuada de alimentos propician la propagación de las resistencias, según define la OMS.

 

“La situación es compleja ya que las enfermedades bacterianas suelen ser comunes y en algunos casos muy graves, por lo que si nos quedamos sin alternativas terapéuticas podría disminuir la calidad de vida de todos los seres vivos. El aumento de resistencias a gran escala es el resultado del amplio uso de antibióticos para sanitizar ambientes, cuidar animales y en medicina, combinado con las ventajas adaptativas de las bacterias para sobreponerse a los ataques”, explicó la doctora en Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile y académica del Departamento de Genética Molecular y Microbiología de la U. Católica, Dra. Susan Bueno.

 

La OMS está trabajando estrechamente con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de las Naciones Unidas para promover prácticas correctas que eviten la aparición y propagación de resistencias a los antibacterianos, como la prescripción óptima de antibióticos a animales y seres humanos. Parte del plan de acción mundial presentado en su 68.ª Asamblea Mundial de la Salud celebrada en mayo de 2015.

 

“La tendencia a la baja de efectividad antimicrobiana es una realidad global, sin embargo la mayoría de los casos en Chile se dan en un contexto intrahospitalario y no llegan a la población general. Esto porque el ambiente allí está cargado de antimicrobianos, tanto a nivel de pacientes como en el ambiente, por lo que los organismos desarrollan defensas importantes para poder sobrevivir, sobre todo las bacterias”, indica la Dra. Prat.  

 

Son la primera forma de vida en la Tierra. Con 3.600 millones de años de evolución, en los que aprendieron a mutar su código genético para adaptarse al fármaco de turno u otra amenaza, a una gran velocidad. Además pueden compartir genes con el resto de su colonia, e incluso, tomar ADN ajeno desde el ambiente. “Basta que un 10% de bacterias naturalmente resistentes sobrevivan al antimicrobiano para que, gracias a su acelerado ritmo reproductivo, la población completa se recupere conteniendo la resistencia heredada de aquel grupo exitoso”, advierte la Dra. Bueno, también investigadora asociada del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII).

 

La experta chilena en bacterias explica una de las características más impresionantes de estos organismos: “Tienen unas estructuras llamadas plásmidos, que son como cromosomas pequeñitos independientes del ADN cromosómico, estos pueden pasar de una a otra bacteria a través de la membrana celular en una transmisión lateral de genes. Existen otras incluso mejor preparadas que pueden captar ADN del medio ambiente, cuando una de ellas muere y libera su material genético, éstas pueden incorporarlo a su cromosoma. Algunas incluso usan virus para traspasar material genético a sus vecinas”, asevera Bueno.

 

Medidas para enfrentar la amenaza  

De acuerdo a la OMS algunas acciones para enfrentar la crisis son muy simples, comienzan por evitar enfermedades mediante el correcto lavado de manos y la vacunación preventiva. Así como preocuparse de consumir antibióticos sólo bajo supervisión médica.

 

“Los científicos debemos hacer tratamientos mucho más específicos como es el caso de vacunas e inmunoterapia para evitar no sólo el aumento de las resistencias, sino que también cuidar la salud humana. Cuando se utilizan antibióticos no sólo mueren los patógenos sino también otros microorganismos fundamentales para la salud”, concluye Bueno.